30 de agosto de 2012

Mónica Angelino


por el rabillo


 me fue siguiendo por el interior
de la casa
observó los leños
húmedos
los huesos apilados en los hombros
caídos
sobre el piso los velos
de la siesta
desolados sus gemidos
fríos
los pies descalzos sin medias
temblaron
las paredes despintadas dibujaban arabescos
estremecidas
sollozaron las persianas la vajilla
hecha astillas
me reconocí en los pasos
bailando


¿qué canción?

+++

la esperanza

es un ala 
de plumas achicharradas
no hay cera que aguante
tanto sol.

+++

aprendí de tus manos a leer
en las grises luxaciones del humo
en la gingivitis de la niebla en sus pozos
en la curva columna de los álamos
el idioma de los trigos

sus burbujas en la superficie.

1 comentario:

  1. Yo aprendí de corazones como el suyo
    en las noches agrias de mi vida
    entre sauces y yedra atormentada
    en la cuna sin sumiel de mi niñez.
    Lo que vale una amistad
    entre los seres humanos.

    un abrazo

    ResponderEliminar