Hay en todo / un fondo oscuro / una búsqueda / un encuentro / una partida / con mayúscula y minúscula / esas ganas de una misma / un oscuro fondo oscuro / y la poesía / un mamut / blanqueando / en la espesura.
Nado
nuevamente entre el filo de la espada que escribe a la noche su odisea de sangre cuando amanece o le decapita el pulso al caer la tarde a estos días tejidos de acero nado en esas vertebras que dilataron el cansancio estéril del ultimo naufragio de la neblina hecha fantasma cada vez que digo tu nombre de verde vestido ataviado de témpanos y mutismo nado cabizbajo absorbido por ese crepitar del canto eterno de la piedra del hueso mas duro para reposar mi memoria teñida de historias technicolor ondeando banderas como tu vientre de trigo de espeso espejo donde se reflejaban tus recuerdos de hijos muertos que un día el viento te hizo olvidar sus nombres (solo CARLOS ENTENDERÍA EN ESTE CASO ESTE POEMA) nado nado teñido del añil de Izalco de sus calles con el polvo del paraíso abrigo de pan al grito mas terrible de tu estomago guardado entre pañales desechables hechos de mimbre entre tus dientes estrellas quebradizas ante el susurro diáfano del macho nado
donde una vez al día sin duda hacías un nudo de carne a tus zapatos enhebrando mis latidos a tu pulso de orquídea desde que marchaste noctambula a curar mis cicatrices de papel porque sucesivamente me haré humo cada vez que te nombre
He lamido otra piel mordido otro cuerpo, Purificado otra alma. Me he consagrado en alabanzas Sobre otros abismos. He llegado al Olimpo Entre otros brazos. He contemplado mi rostro En otra mirada. He mirado otro cielo infinito, mientras... ¿Dónde estabas?
“Hay en todo / un fondo oscuro / una búsqueda / un encuentro / una partida / con mayúscula y minúscula / esas ganas de una misma / un oscuro fondo oscuro / y la poesía / un mamut / blanqueando / en la espesura.”
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sin kuenta los kereme aunke me keme kerosene sin kuenta las kilates de los versos akrobacias sin kuenta los kilombos de la vida kachavacha sin kuenta con el chiche con los hijos con los nietos con la kurva de kadera konovarios ketekedan
La verdad es que la vida no es absoluta
se extiende tajante por los símbolos de la muerte,
la enfermedad del hambre
la miseria de la ignorancia
se suscriben apegadas a las costillas de la realidad,
si sirviera la poesía para aliviar y aplacar faunos
los jacos galoparían entre bosques de niños
y éstos olvidarían los cactus del cuerpo
el crujir de los huesos y el trinar del estómago
son campanas de mediodías
son candores insultantes
al desolado aliento sintético
que ahonda en el bronquio
mientras el peso de la espada
ya no corta naranjos
la opulencia de los olivos
va acabando con los sapos que alimentan los versos.
Siempre me dio por coleccionar palabras. Otros juntan estampillas, peinetones antiguos o corchos retocados. No es mi caso. A mí me subyugan determinadas palabras. . Me las voy encontrando por el camino. A veces en la reflexión. Y también las tropiezo en el mercado o en cualquiera de esas audiciones de radio donde el locutor las deja caer y ahí quedan abandonadas y sin destino. Ya tengo varios frascos llenos que ocupan toda la alacena del altillo. Y creo que voy a tener que habilitar otro lugar. De vez en cuando, especialmente los domingos por la mañana en que toda mi familia duerme, doy vuelta los recipientes sobre una mesa y las reviso. Las miro, las huelo. Las pongo a contraluz y las comparo. Y siempre me las llevo al oído para escuchar sus cadencias cuando las agito. Responden al tacto de bordonas singulares. Al sesgo único de cada alma. Como “guaino”, que en realidad expresa un son musical pero que, al principio, la utilizaron porque ya sonaba con música propia, conforme me dijo la señora que me la obsequió. O como “abedul” que, por más que no quieran, fue el germen de todas las abedulinas, o si fuéramos más lejos, el abedular; en todo caso por aquello de que al principio fue sólo el verbo. A algunas las fui descartando por frágiles, como “deleznable”, porque el sentido que me imprimió al comienzo, se da de patadas con el diccionario. A decir verdad, suelo disfrutar con “tremolina”, que se las trae. O “azafrán”, por su giro pajizo. O con una difícil: "cardamomo". También en un frasco tengo “Viracocha”. ¡Qué hechizo que posee! Sabe a dulce maíz… y a cierta confusión de los orígenes. De tal modo que, quizá algún día, todos los niños a quienes bautizaron Rodrigo, vuelvan a llamarse Viracocha. ¡Vaya a saber! Pero, desde hace algún tiempo estoy obsesionado con una que me cargué y que, como a un endeblucho lechuguino, me tiene achichonado: “pliegue”. La boca, para poder mencionarla, tiene que horizontalizarse hacia los lóbulos en una línea perdida. Hay que gesticular una reidora por las comisuras. Hasta donde pude percibir, pliegue es el grácil sesgo de una imagen en la que la luz permite mostrar el claroscuro de sus formas. Es ahí donde la vida puede apreciarse en toda su contigüidad, porque torna, rola, reaparece. Es el punto donde algo se ceña y estría. Resulta un acaecer para cualquier mortal que desee volverse hacia sí, porque hubo una vez en que dudamos y fuimos débiles. Luego nos encontró la embriaguez del almibarado bies de la falda de siempre en busca de la bocamanga trashumante. ¡Qué objeto la palabra! Las hay gracejas, taimadas, aprobantes. También menuditas y chuscadas. Cual misterio de la creación. El habla. El amor. El regreso… Pliegue… pliegue… pliegue… Ji… ji… ji…
Pintada realizada por el poeta Batania en una calle de Madrid, Avenida Monte Igueldo, tomando un verso de mi poesía "kereme" ************************************ ************************************ Kereme así kon k de loka y kola / Kereme kon la voka de b de vaka larga / Kereme Kerosene y kereme aunke te keme / kereme y te modelo un kero kon mis manos / kereme si me kedo kijote sin kimeras / Kereme aunke parezka ke a veces no he crecido / kereme kon kemosis y kereme kon keilitis / kereme ke este mundo tiene visos de kermesse / kereme Ke este siglo sigue siendo kambalache / Kereme ke me asustan los kukos de la bolsa / kereme aún si hay dengue y nos venden una gripe (pobres chanchos) / kereme así manteka piantada derretida komo estoy dale che / kereme / kereme sin palabras ke el agua está muy fría / Kereme ke otra vez estoy muy triste / Kereme y no te kulpo / si te mueres.
Poesía "Fondoscuro"
Mónica Angelino nació el 5 de septiembre de 1959 en Gral. Rodríguez - ciudad en la que reside -, provincia de Buenos Aires, la Argentina. En 2007 se publicó su libro artesanal “El vuelo” (Poesía de bolsillo). Fue incluída en las antologías “Sinfonía abierta”, “Frente al espejo”, “Poetas y narradores 2007”. Edita el cuadernillo de distribución gratuita “Poesía Pan Caliente”. Asiste a los talleres literarios de Eduardo Espósito y Rolando Revagliatti. Colabora con el diario "Actualidad" de la localidad bonaerense de Moreno.
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Si desea enviar su obra impresa (libros, revistas, folletos etc)puede hacerlo a la siguiente dirección: Perito Moreno Nº78 - Bº alte Brown - (1748) Gral Rodríguez - Buenos Aires - la Argentina.
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monica_angelino@hotmail.com
Pintada realizada en la Avenida Monte Igueldo de Madrid
por Batania
Tomando un verso de la poesía "Kereme"
de la gran poeta Mónica Angelino.
Original donde las haya.
Un orgullo conocerte y compartir contigo.
Por traer a las paredes del mundo la poesía.
¡!Felicidades!!
Publicado por Leni en
http://elpesodelabrisa.blogspot.com/
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Tatuar en una pared de Madrid un verso de Mónica escrito en Buenos Aires es algo que sólo podría hacer Batania. Lo insólito es encontrar poesía en las paredes desnudas y él consigue hacer de lo insólito un acto cotidiano.
Que el verso sea de Mónica, a la que leemos los que somos asiduos de Poetas de Hoy, hace que una pizca de orgullo eclosione en nosotros. Porque, no he hablado con Batania, pero creo que no es casualidad que ese verso esté ahí, sobre la pared, al lado de la parada del autobús. Mónica tiene un hálito de vanguardismo en su poesía. Es pionera e intenta abrirse paso entre los versos reinventando la poesía. Gracias a poetas como ella, el género poético da pasos y no se queda extasiado mirando la luna.
Le he prometido a Mónica ir a ver la pintada. Es como saber que han colgado en el Prado la Venus del Espejo y no encontrar un momento para verla. Es algo que no voy a perderme.
Un beso para Mónica y otro para Batania.
Laura Gómez Recas
http://lauragomezrecas.blogspot.com/
Poetas que aman y se toman el tiempo (Extraído del blogs Vía Pruna de Bibiana Poveda.
Anteayer me llegó la gacetilla “Poesía Pan Caliente” de Mónica Angelino (Gral. Rodríguez, Argentina). Es una producción casera y excelente, en la que incluye poemas de autores como Mariel Ramírez Barrios, Laura Yasán, Héctor Urruspuru, Carlos Antonio Monestés, Virginia Perrone, Lucy de Etiopía (léase Bibiana Poveda). Mónica escribe con una gracia innata, y con cierto desparpajo que, con gratitud, veo crecer. Además, de su propio bolsillo, se encarga de enviarnos a todos su producción. No es poca cosa en la Argentina de hoy. Y es mucho, para mí, haberla conocido y poder mantener un diálogo que, por supuesto, raya la histeria y otras hierbas (inclusive la mate). Pueden ver su blog “Fondo Oscuro” en mi lista. http://bibianapoveda.blogspot.com/
Martes 21 de abril 2009
!Gracias Bibi!
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"Bordes y desbordes de la Palabra." "Es lanzado jugar con los bordes y los desbordes de la Palabra y poder quedarse en ese filo misterioso, del lado de la Lírica. Quien clave las guampas de sus codos y se acode en el trabajo lujurioso de artesano hablante, o quien se deje ganar por la flecha que el inconsciente lanza para que el codo, la yema o el teclado escriban.... aquí, ahí, allí..., en ningún caso importa ya con qué procedimiento se realice, importa con qué valentía se cometa. Y aquí, allí, ahí, hay Poesía si hay valentía cometida, y la voz de ventrílocuo burlando la palabra vacía. Qué si no el Poeta, qué la Poesía. El Poeta se atreve a su ventrílocuo, a su pesar o contra todo canon. Destrazar, descerrajar la Palabra para entregarla en jirones, desborde en equilibrio Lírico; epopeya incorrecta como todo lo Bello. Entonces tan Bello. Tan Poesía."
Si un texto me despierta palabras, sé que allí ocurrió la Palabra. “Bordes y desbordes de la Palabra” lo escribí luego de leer un texto de Mónica Angelino.
Virginia Perrone.
Isla_Negra
Palabra en el mundo
Siguiendo con Palabra en el Mundo el día 16 de mayo en Gral Rodriguez, Buenos Aires, la Argentina, en el espacio de musica y cultura el "Empalme" en interludios programados entre distintas bandas de excelente música. leyeron sus poemas y de otros autores: Mirna Santillán, María eugenia Cosme, Santiago Pertierra, Mónica Angelino, Blanca Latina, Alicia Zlotnick y Portela Soledad contó un cuento de Anderson Imbert.