6 de mayo de 2009

Bibiana Poveda - Rep. Argentina


Agua


Foto Mónica Angelino













de los médanos que me regala un magistral desconocido
para que aterrice la criba de mi sombra.

del mar y mi amniótica persistencia en la señal
que detuvo el roce de nueve esperas.

del talismán de mármol que me cruza los pezones.

de tu cuerpo extinto en la grieta de una foto.

del decreciente óvalo de mis dedos

y
del dolor por tanta agua derramada
en el vano de una playa
donde se espumaron los héroes
que fuimos.



Márgenes


reparás en la luna
mientras sobre las cosas
me derramo sin margen.

cada minucia
resplandece hojaldrada
:la pérdida es golosa.

una llave, pabilos, raspa de lápiz
pellizco de jabones, un arroz,
el alfiler de gancho, siete suelas.

enumero así las pertenencias
:un guiño de colapso me hace ovillo
en un guante de barro.

entre tanto concepto
impío y acosado
es como más te extraño.

y cuando más te extraño
vos devorás la luna
o cosechás membrillos

:al margen de lo mío.


http://bibianapoveda.blogspot.com/

Juan Carlos Bustriazo Ortiz - Rep. Argentina


foto Festival Rosario 2008
- Rep. Argentina



















era mi vino como un pozo

y era aquel otro nidopájaro el pozo verde donde iba
como un desierto ennostalgiado y yo no sé qué me
bebía qué triste pócima qué largo corazón roto luzbrebaje
sombrabrebaje del callado que con las lunas se
tapaba su soledad de muerte y canto cerca mi casa
digo enfrente y yo en la tuya desalmado estoy diciendo
guacho de alma porque ella andaba vuelo largo el pozo
aquel de agua cautiva era su boca mi palacio emparronado
y rinconoso mi estar en vos mi estar remanso
por eso el vino cavadito yo me sentaba

delirando.

de Elegías de la Piedra que Canta, 1969



Primera Palabra



Y aquí estoy yo, pensoso y descendiente,
junto a esta luz meralda que se mece,
el juan azul, el carlos marilloso,
espiando aquí, dentrocullá, qué tonto.
Quién me dirá qué-buscas-en-lo-huyente?-,
la-cepa-o-ya-la-borra-de-tu-gente?
Aquí estoy yo, racimo alabancioso.

Fantasmas más, fantasmas menos, duerme .


Tan huesolita que te ibas


tan envidiada de qué sombras la tierra ardía huesolita
la siesta ardía melodiosa tan como ibas tu sonrisa era
una piedra arrobadora y era otra piedra mi costilla
dulcequeamarga solasola cuajada de alta pedrería eran
tus voces tan palomas eran tus manos piedras finas
guitarra tan azuladiosa eras la piedra que acaricia pie-
dra te ibas quién te roba última brisa de la brisa o
flauta mía o leja y rota tan huesolita que te ibas tan
de la gracia mucha y poca si cuando vuelvas ves mis
días oh piedra llena llaga
hermosa!


DE LA CALANDRIA

A Margarita Monges, poeta


En un paisaje de adobes
y de piedras solitarias,
debajo de cielo puelche
una calandria cantaba

(En el corazón tenía
una guitarra hechizada.)

Cuántas cosas le salían
de su sangre enamorada:
todo el canto de la tierra
le cabía en la garganta

(Que dios remoto y silvestre
le regaló tanta magia?)


Era el triste de los yuyos,
la huella de las aguadas,
era el estilo del viento,
la milonga de las bardas.

(Porque mil pájaros sabios
era la sola calandria.)


Una vez regresó el río
con pifulcas desbordadas,
y sus viejas sinfonías
me repitió la calandria.

(Era una niña de cobre
con un cacharro de lágrimas.)


Dónde andará con su canto?
De quién serán sus tonadas?
Con esta música vuelve,
pero mi voz no la alcanza.

(Se me ha vuelto la calandria
una guitarra con alas!)



Juan Carlos Bustriazo Ortiz

Nace en Santa Rosa (La Pampa) en 1929. Autodidacta. Su actividad de radiotelegrafista lo lleva a recorrer y conocer la mayor parte de la Pampa Central. Durante muchos años fue corrector y linotipista del diario La Arena. Animador cultural de varios boliches y peñas de la ciudad de Santa Rosa. Sus poemas han sido musicalizados por los artistas pampeanos.
Publicaciones: Elegías de la Piedra que Canta (Alpataco, 1969); El Aura del Estilo (Stilcograf, 1970); Unca Bermeja (UNLPam - Cámara de Diputados de la Pampa, 1984), Los Poemas Puelches / Quetrales. Cantos del Añorante (Ediciones La Arena, 1991, ambos libros editados en conjunto; Libro del Ghenpín (Cámara de Diputados de la Provincia de La Pampa, 2004); Unca Bermeja y otros poemas (Intemperie Ediciones, Santiago de Chile, 2006); Elegías de la Piedra que Canta / Unca Bermeja (El Suri Porfiado Ediciones, 2007); Herejía Bermeja (Ediciones en Danza, 2008). Poemas suyos fueron publicados en revistas y suplementos culturales de Buenos Aires, La Pampa, Chile, Bolivia, Perú, México y Estados Unidos. En 2007 fue editado el disco compacto Hereje bebedor de la noche (Espacio Hudson, Lago Puelo), con grabaciones realizadas por el poeta. Tiene escritos entre 70 y 80 textos, la mayoría aún inéditos. Bustriazo ha bautizado a esta producción Canto Quetral. Su obra fue declarada de Interés provincial y Patrimonio Cultural de la provincia. Vive humildemente con su esposa Lidia Hernández, gracias a una pensión otorgada por el Gobierno de la Provincia de La Pampa.



Mariel Ramírez Barrios- Rep. Argentina


Poesía irónica para un macho de aquellos


















Te miro desde lejos
emulando al tango bienamado
mi ñata contra el vidrio
de tu mirada ciega
doliendo en el costado.
Te encontré en el reflejo
de mí misma, doblada en el estaño;
me encandiló en la seña
tu cabezazo huraño
bien macho, engominado.
El nudo resistente de la seda
es tu yelmo y tu peto
nunca ni el gesto
sufrir por nada nunca
que no sea la madre que fregando,
doblado el espinazo
te espera en el bulín del conventillo
única fiel,
a vos,
no te amuró.


Hasta por ahí no más,
tu gallardía.
Me di cuenta después..
dos o tres pestañazos,
mi cintura doblada por tu mano
en la presión del fueye
y del perfume
que te fumé en la cara.
Terminaste sin querer reconocerlo,
Sin decirme jamás, te voy a amar;
temblando, todo acero, y bien dispuesto
a ir a misa
e hincarte a rezar

Todo es mentira amor,
todo es mentira.
Ni macho, ni farol
ni el empedrado;
ya sos todo algodón...
lejos del bravo
con el poncho enrollado y el facón.
Tu mamá es la que todas
las tardecitas
te mirará cantando
la milonguita
y friega en la pileta
mascando entre los dientes
“ este muchacho no se banca solo..
nunca un laburo,
nadie le da hora.
Se está poniendo viejo
pobre hijo...
demasiada ginebra..
Cuando está solo, llora”



fatal entrega















Se genera su fuerza en la línea lejana
horizonte del sol
con energía luminosa cristaliza
en esmeralda viva su potencia
Rueda sobre sí misma y se transforma
a cada paso que corre
cada instante
torbellino de sal
espuma blanca.
Y sube, asta el cielo
líquida
es un muro.
Se desliza y allí
les cuenta historias a sus piedras de fondo
a los moluscos
a sus pequeños habitantes
reza
un plegaria inconmovible y traza
una estela fugaz
y perentoria.
Se arroja hacia la nada
conociendo
sin embargo, al detalle
su destino.
Rompe al final
por propia decisión
su brillo nacarado
su magia , su poder
su velo cristalino
contra el arrecife de coral
de la escollera.
Se entrega toda.
Llega a su puerto
a su fatal destino
femenina
voraz.
Ha sido lo que quiso
ha elegido su viaje y ni las algas
ni los peces dorados la han distraído
de la senda prevista.
Era potencia
vida
decisión
sendero claro
y dirigida por fuerzas innegables
abraza en el final el nicho amado.
Una entrega completa
una sirena
mujer en el amor.
Solo una ola.

http://mariel-angelsubterraneo.blogspot.com/


Concepción Bertone - Rep. Argentina

Esperando la nieve

a Glauce Baldovín, in memoria

Todos dicen que va a nevar en la ciudad.

Todos quieren ver en la nieve algo nuevo,

algo raro y ligero porque

no sabríamos convivir con eso. El rostro

del Otro es nuestro rostro y el hielo de la nieve

lo refleja. Pero nunca cayó. Sólo piedras

de hielo y algo de la tempestad

que destruyó a los árboles. La tarde

se hizo noche y el cielo

me develó el humor de los pájaros, la tijera

de una bandada ruidosa

buscando dónde anidar.

Y nada

que no supiéramos –salvo volar-

nos pasa. La nieve

cae siempre en otra parte.

El derroche es una ley del arte

y de la naturaleza apaleada. Siempre

hay tiempo, tibiezas

de Barragán antiguo, enaguas de jerga,

lienzos bordados por mi abuela

contra la guerra que,

en ese hacer sumida, florecía en la tela.

Flor rebelada contra la nieve

que había que cavar para ver la luz,

el suelo fangoso que dejaba la pala

enterrando la bala del cansancio

que le hizo estallar una noche

el corazón.


El tuyo, el de ella. Se supone cordial

la huella del pespunte, el hilván,

la mirada ciclópea de la aguja, lo que cava

la pala cuando siembra . El filo del papel

o del hilo. Se supone cordial

entre los yuyos donde se afila un lirio

no pisar su destino de cuchillo


salvando una parte

de un día de pesar.


Del peso del avatar, de ese mal

expresado nombre

de lo adverso. Reverso

del candor, cuando te mata.



Este poema inédito le da título al próximo libro que editará Argos, en Córdoba, (la editorial de Julio Castellanos) cuyo título es “Esperando la nieve”.

Agradezco a Concepción el haberme regalo en está primicia.

Rolando Revagliatti - Rep. Argentina

Más del personaje

R.R. durante un ensayo teatral en los ochentas


Si disto de ser un millonario

imagínense cuanto disto de ser un multimillonario


Carecí de éxitos resonantes

en cambio obtuve una infinidad

de éxitos carecientes de resonancia


Hice pública mi predisposición

al personaje zangoloteado

por la desventura


Favorecí a quienes testimonian

que dentro de la imaginación

todo

y que fuera de la imaginación

(va exabrupto)

ni justicia


De gerundio

rolando

en gerundio.

________

Hace apenas un día "he tocado" este texto por décimo quinta vez a lo largo de varios años, siempre en procura de que, por fin, me conforme ("de verdad": a veces -muchas- uno no se da cuenta de que algo no lo "termina" de conformar "de verdad", ¿verdad?).

Integrará, junto a otros cien, los que se añadirán para la edición-e de mi libro "Desecho e izquierdo" (1999) y para la segunda edición soporte papel.


Rolando Revagliatti

http://www.revagliatti.net

http://www.youtube.com/rolandorevagliatti

Marián Raméntol - España

La punta de la piel sujeta por siete frenos


(pintura de Marta Inés Etcheverry








Necesito algo más que un rostro fijo
la locura del pómulo apenas sirve
cuando el cuchillo cercena el trote de las alas
y la sienes tibias se acuestan sobre el verde
buscando el placer de un alfabeto doloroso.

Siempre hay un escenario insuficiente
como la punta de la piel sujeta por siete frenos
donde se agarra el humo entre dos lágrimas,
cerca de la pólvora
que escribe el nombre de las palabras viudas.

Tiene que haber algo más que el amor hervido
con el que esteriliza mis tobillos la mañana,
algo detrás de los violines que deje rastro en el paladar
para subir por mis muertes con cautela,
alcanzarme ceñida a la inconsciencia,
y desangrar la última gota de todo suspiro tolerable.



Desde mi apeadero, mi cuerpo sabe a sangre


La vida huele mal cuando promete suicidios,
se frota las manos en el tiempo, y se fuma los poemas
que alguien olvida en el lavabo,
con la sonrisa de carmín
huida del dramatismo de un espejo,
y la boca manchada de versos
y malas decisiones.

Desde mi apeadero, mi cuerpo sabe a sangre,
como el paisaje de mi espalda,
el secreto líquido en la frente,
los años que no me han conocido,
el rencor de un campanario, su suciedad de pájaro,
mi desorden gritando desde el centro del mapa
que se declara coleccionista de crepúsculos,
la ruina de los verdes en mis libros viejos,
la araña que acredita los fractales, los ojos de dios
y su silencio.

Todo sabe a sangre y a peores intenciones
cuando nos sabemos solos en la periferia de un beso



Marián Raméntol nació en Barcelona el 27/2/1966.

Miembro de grupo poético LAIE desde 2004

Directora de la revista LA NAUSEA desde 2006.

Miembro del grupo O.D.I desde 2006.


Sus obras


La Noria del Festejo. Ediciones Atenas. 2005

Hay un área de descanso un poco más abajo de mi vientre. Ediciones Atenas. 2006

Versos Diversos- Grupo poético LAIE- Antología. Ediciones Atenas. 2007

Domicilio de Nadie-Muestra de poetas barceloneses. Isla Negra Editores. 2008.

Comiendo Pelos Como Herejía Poética. Edic Atenas. 2008.

Duología Poética

Un blues no es suficiente razón para morir y Pretendo que una guerrilla de poemas ataque de improviso el ático de dios. Ediciones Atenas. 2008.


http://marianramentol.blogspot.com/


Marguerite Yourcenar - Bruselas


Lo que yo creí mío se disuelve y vacila



Se desatan por dentro los nudos sin morir;
Como el canto de un violonchelo se evade
y se extiende en el aire, amortiguado, y se derrama,
Solamente me encuentro si me busco por fuera.

¡Templos griegos, callad! ¡Callad, catacumbas!
¡Que no narren las altas olas alteradas!
¡Muertos amordazados en la prisión de las tumbas
Callad completamente bajo la lluvia del llanto!
¡Dioses! ¡Guardad mi secreto al hablar con el viento!

Testigo desesperado de mis metamorfosis,
Sin poder alcanzar el ser que una vez fui,
Como se busca un perfume en el corazón de las rosas
La muerte para encontrarme excavando las cosas,
En único mendigo rechazado se convierte.

Que vaya, si es necesario, a pedirle a las Sirenas
Mi corazón voluptuoso abandonado a las olas.
Frustré la absolución y los fúnebres cantos;
Como un nardo sobre el pecho de las Reinas derramado,
Existo eternamente en lo que di.



El lunático



El sol adormecido en las brumas se aleja
Y como un astro muerto yace mi pasión;
La noche a lo largo del muelle se refleja;
Mi viejo corazón es un Rey sin razón.

Cada ser de una rueda es el eje que gira,
Cae, ofrenda y afrenta, en el yunque el dolor;
Los rostros grises son una espuma que tira
La marea del asfalto y la luz sin color.

¿Dónde estamos amor? ¿Sí es verdad que estamos?
La luna se esconde cuando nos acercamos
Al borde de los techos huecos de metal.

Y el ojo blanco por las calles todavía
Envidia el resplandor fijamente glacial
Del astro que murió antes de abrir el día.



Marguerite Yourcenar (1903-1987) escritora nacida en Bruselas de padre francés y madre belga, se especializó en cultura clásica e inició la publicación de poesía y prosas breves a partir de 1921 con el seudónimo Yourcenar, formado del anagrama de su apellido paterno Crayencour. Con su primera novela Alexis o el tratado del inútil combate, de 1929, se respalda en el escándalo provocado por Coridon de Andrè Gide, para salir al ruedo. En 1939 se establece en Mount Desert (Maine, USA), nacionalizándose norteamericana en 1948. Memorias de Adriano, considerada su obra maestra, se publica en 1951. De 1968 es Opus nigrum. Yourcenar es autora también de tres colecciones de cuentos, Cuentos orientales, los nueve textos míticos y poéticos de Fuegos y los relatos que componen Como el agua que fluye. Sus ensayos fueron reunidos en Viaje a Grecia, los siete estudios de A beneficio de inventario, Mishima o la visión del vacío y los ensayos publicados póstumamente en Peregrina y extranjera. Varios son también sus escritos autobiográficos, la trilogía Recordatorios, Archivos del Norte y ¿Qué? La eternidad. Fue la primera mujer en ser elegida miembro de la Academia Francesa en 1980.


Constantino Kavafis - Egipto

Ítaca


Cuando salgas en el viaje, hacia Ítaca
desea que el camino sea largo,
pleno de aventuras, pleno de conocimientos.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al irritado Poseidón no temas,
tales cosas en tu ruta nunca hallarás,
si elevado se mantiene tu pensamiento, si una selecta
emoción tu espíritu y tu cuerpo embarga.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
y al feroz Poseidón no encontrarás,
si dentro de tu alma no los llevas,
si tu alma no los yergue delante de ti.
Desea que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que con cuánta dicha, con cuánta alegría
entres a puertos nunca vistos:
detente en mercados fenicios,
y adquiere las bellas mercancías,
ámbares y ébanos, marfiles y corales,
y perfumes voluptuosos de toda clase,
cuanto más abundantes puedas perfumes voluptuosos;
anda a muchas ciudades Egipcias
a aprender y aprender de los sabios.
Siempre en tu pensamiento ten a Ítaca.
Llegar hasta allí es tu destino.
Pero no apures tu viaje en absoluto.
Mejor que muchos años dure:
y viejo ya ancles en la isla,
rico con cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que riquezas te dé Ítaca.
Ítaca te dio el bello viaje.
Sin ella no hubieras salido al camino.
Otras cosas no tiene ya que darte.
Y si pobre la encuentras, Ítaca no te ha engañado.
Sabio así como llegaste a ser, con experiencia tanta,
ya habrás comprendido las Ítacas qué es lo que significan.


Terminado




En medio del temor y las sospechas,
con espíritu agitado y ojos de pavor,
nos consumimos y planeamos cómo hacer
para evitar el seguro
peligro que así terriblemente nos amenaza.
Y sin embargo estamos equivocados, ése no está en nuestro camino:
falsos eran los mensajes (o no los escuchamos, o no los entendimos
bien). Otra catástrofe, que no la imaginábamos,
repentina, violenta cae sobre nosotros
y no preparados -de dónde tiempo ya- nos arrebata.


Constantino Kavafis

(1863-1933) poeta de Alejandría de Egipto, de origen griego, en su niñez vivió en Londres en donde la familia tenía negocios. Fue riguroso en seleccionar su poesía para publicar, de modo que sólo unos pocos textos aparecieron en revistas del lugar. Después de su muerte se publican en libro Los poemas, edición con ciento cincuenta y cuatro poemas que el autor consideró “canónicos”. Uno de sus temas es la historia helenista de Alejandría, rescatando personajes de la antigüedad a los que da vida. El otro tema en el que pone énfasis es su propia experiencia erótica, una búsqueda melancólica de recuerdos pero con un sentido peculiar de autocensura, explicable por el medio ambiente en el que se desenvolvía. De hecho, la revelación de su homosexualidad en una conferencia, provocó un escándalo que lo aisló aún más. Marguerite Yourcenar lo hace conocer en Occidente con un ensayo de 1939.