6 de marzo de 2011

Mónica Angelino


Estigmas desechos

(en versión flip)


http://issuu.com/recitador/docs/estigmas_desechos-e


Estigmas Desechos se editó en soporte papel a principios de 2011, a través de Editorial Artesanal Kereme, General Rodríguez, provincia de Buenos Aires, la Argentina. Contó con un texto a modo de introducción, “Prologoneando”, por su autora.


Diseño integral de esta edición-e: Mirta Dans

Se permite la reproducción total o parcial, por cualquier medio, citando la fuente. Se agradecerá la gentileza de comunicarlo con posterioridad a monica_angelino@hotmail.com y rolandorevagliatti@gmail.com.


1 de febrero de 2011

Mónica Angelino


En la ochava sigilosa del sueño, donde La siempre muda, más pálida que nunca, aguarda dibujando arabescos con la boca torcida. Los truenos del venado rompen la yema impúdica de los apáticos almendros. Comen semillas de sandia y fuman porritos de cilandro. Después, salen, dueños de todos los secretos, a iluminar la noche con hogueras de plegarias obscenas. Se acoplan de espaldas a la luna (porque ella no tolera sus destellos de plata) y eyaculan patos silvestres que le ladran a los gatos y a los murciélagos . Los truenos del venado gustan de flores con pétalos ásperos, tallos suaves y cinturas de torrentes y diademas. Desprecian los fuegos fatuos. Son traviesos: se entretienen sacándole mentiras al dedo pulgar del alba o le hacen pito catalán a las palomas. Adoran hacer bromas pesadas el día de los inocentes. Son raros Los truenos del venado. No soportan los días de frío. No deben mojarse nunca, su sed no es de agua y si se mojan se vuelven corderos depresivos: sin truenos ni sandias, sin destellos de plata ni patos silvestres; sin voces para tallar la furia ni furia para romper, a voces, la yema impúdica de los apáticos almendros.

27 de diciembre de 2010

Mónica Angelino


Desafinada


La vida es un vaso de agua que el tiempo se bebe

y yo ando descalza

con un si que es un la como artículo neutro

y no encuentro en el do ese mi que naufraga

rastreando en la orilla el sol que con gritos de re

en los ecos reclama el fa que le falta.


30 de noviembre de 2010


Cómo nombrar

Mi paso de agua por la cantera escurrida de las manos

las boqueras de higo lastimando la risa

al borde del camino mis mentolados hinojos y los recodos

espléndidos de verde y frutas maduras

mis corridas de cangrejo en tierra baldía

la curva cerrada de los ojos y mi casita de caracol

trepando la nervadura del silencio

ese río de cauce agitado que bambolea

mi barcaza de papel con sus banderas de tinta como fiebre

que deshilacha el porvenir en harapos de esperanza

-vocal muda que no admite haches-

el regocijo desatado en balbuceos de Luz

en carruseles de jirafas caballos y carrozas

como nombrar

ese pozo que se eleva como enjambre de miel

picoteado de abejas.

25 de noviembre de 2010

Gioconda Belli- Nicaragua


Sencillos deseos


Hoy quisiera tus dedos escribiéndome historias en el pelo
y quisiera besos en la espalda
acurrucos
que me dijeras las más grandes verdades
o las más grandes mentiras
que me dijeras por ejemplo
que soy la mujer más linda del mundo
que me querés mucho
cosas así
tan sencillas
tan repetidas,
que me delinearas el rostro
y me quedaras viendo a los ojos
como si tu vida entera dependiera de que los míos sonrieran
alborotando todas las gaviotas en la espuma.
Cosas quiero como que andes mi cuerpo
camino arbolado y oloroso,
que seas la primera lluvia del invierno
dejándote caer despacio
y luego en aguacero.
Cosas quiero como una gran ola de ternura
deshaciéndome
un ruido de caracol
un cardumen de peces en la boca
algo de eso
frágil y desnudo
como una flor a punto de entregarse a la primera luz de la
mañana
o simplemente una semilla, un árbol
un poco de hierba
una caricia que me haga olvidar
el paso del tiempo
la guerra
los peligros de la muerte.


18 de noviembre de 2010

Mónica Angelino


Porque


Cuando suena grave el acento

sobre la vocal del frío y los pájaros de nieve

esculpen muñecos tristes


cuando con el viento los quebrados cristales

fragmentan las ventanas y los pastos se quedan

afónicos de grillos


cuando todo es garganta de apagados ceniceros

y la noche surfea sus grises marejadas


es ahí donde el roble de tu casa se hace leña y abrigo

savia que riega la raíz sonámbula

y mi nombre regresa

con tu nombre a la infancia

y se hamacan de nuevo en la plaza los gritos

con caballos salvajes que galopan sortijas


ahí es donde los dos con sus manos

-mi nombre y el tuyo-

llena de migas de nube la boca

juntando pedazos chiquitos de cielo

calientan con risas

la vocal del frío.


14 de septiembre de 2010

Mónica angelino


Te doy



loca

mi repetida esperanza

mis vientos desaforados

mi sangre absorta

esta arenilla que raspa

mis largas caminatas de pájaro inmóvil

mis incendios

el instante de la lluvia en otoño

los pasillos de mi casa grande

abiertos sus grifos desconcertada el agua

los gritos sin certezas y mi soledad de arbusto

mis claves de sol de fa de do de re

asombrado el asombro

mi mi mí mi la

te doy

rincones como perchas para que cuelgues tu noche

y mis versos

pétalos de sorprendidos murciélagos

entre frágiles palabras.