6 de agosto de 2009
Mónica Angelino
Ladillas
(Tendrás lo que quisiste
y lo que no)
................Bibiana Poveda
Tendrás
un sanguchito de jamón sobre la mesa
(algunas migajas en el suelo)
una copa vacía desbordando por el tajo
más sal que la debida en las arterias
el control de la tele perdido entre las patas
de la gata que dormita tu rum rum en el sillón
la cama sin hacer
quemados en la escarcha los azahares del domingo
y acunándose hecha percha entre los hombros
los palitos boyando de la yerba
con el mouse haciendo clic en comentarios
casi apagado el pucho insondable y arisca
la reputa soledad.
31 de julio de 2009
Creés mirar lejos
Creés mirar lejos
pero son tus manos que palpan lo oscuro.
Deambulan por un ancho vacío
y de pronto caen, se cruzan,
nunca para rezar
sino para sentirse menos solas,
o para volverse oscuras y vacías
como ese aire que las nutre.
En invierno
No preguntés
qué fuego
encender
ni para qué
los álamos
se llenan
de fuga
consentida
hay por debajo
pétalos
lúcidos huesos
cuya estirpe
es la rabia
caminos
soledades
extramuros
corazón............corazón
Victoria Asis - Rep. Argentina
Ese mar que me rodea
Íntimamente ligada a su mirar
sus ojos dirigen los míos
a ese reducto azur.
Bravías aguas nuestros sentires
se encuentran entre espumas y sales,
lamentos de albatros y nostalgias.
Y siempre el Mar, abrazándonos,
mojándonos. . .
Nos subyuga;
su lecho de algas eternos habitantes
de lo profundo adoloridos tendones
que no logran acortar distancias.
Y esa geografía que nos habla
de compartidas emociones.
De ritos de silencios y de olvidos.
********
Poema 23
Entrégate a mí, desde el silencio
con osadía despójame de inútiles pudores.
Atrápame con la hiedra de tu abrazo.
Y así dejar de ser, llaga o rasguño
de esta historia, Sedúceme desde la piel
y el tacto para dejar de ser nostalgia.
Allégate en la lisura de un beso en la distancia
en el despertar de todas mis mañanas
en el espejo de todos los recuerdos. . .
alasdelsur2000@hotmail.com)
29 de julio de 2009
Graciela Ocampo - Rep. Argentina
Pisadas invisibles
en
dorados rostros
austeros
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Piedras invisibles
entre diamantes
rotos a golpes
de miradas
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Dorados recuerdos
rotos a golpes
miradas invisibles
de nostalgia
************
Pisadas invisibles
entre
diamantes rotos
a golpes de mirada
penetran el pasado
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macondorodriguez@yahoo.com.ar
27 de julio de 2009
Laura Yasan - Rep. Argentina
I
se puede estar en la suma del tiempo
partir la imagen con la respiración
como si el aire fuese un espejo de agua
impulsar un vaivén que alcance apenas para una
hamaca de fastidio
quedarse en el umbral de lo que sigue y no bajarse
ni salir
se puede estar y no
en la franja terrosa de los hábitos
sentir arder esa palabra
guardarla en el cajón de los cubiertos para aguantarse
otra estación
se puede abrir una lata por día
mirar un punto fijo en la pared
se puede estar en la boca de otros en la cama de otros
hablar de miedo con la luz apagada
rodar al desencanto por la suave pendiente de la edad
pareciera que no pero se puede
llenar de ropa sucia los silencios
tierra con terciopelo
estar y no
como pasar la vida en un cuarto de huéspedes
ser arena bajando por el delgado cuello de un reloj
la exactitud del número quebrado
estirar el dolor en la suma del tiempo
hasta caber completa en su tamaño
II
se puede carecer del amarillo
se puede preferir la liviandad
desayunar con líquido de frenos
sentarse en el sillón de la obediencia y no bajarse ni pedir
pareciera que no pero se puede
negociar un vaivén que alcance apenas para una cena
desabrida
es una fe sin precedentes en los milagros de la
elasticidad
todo cabe en la franja
las tortas con velitas las naranjas en polvo
un albañil dos píldoras tres fasos
cabe lo que se hará por la mañana
voy a blanquear esa pared
a pintarme la cara para una guerra nueva
a cerrar el museo de las voces que pronuncian mi
nombre con rencor
la vida como un palo en la rueda de otros en la
cama de otros
en mi cuerpo los días
una cansada hilera de elefantes sobre caminos de
cornisa
soy tan flexible
cabe el bramido de las bestias cuando pierden la piel
cabe un mantel de hule dos súplicas tres fichas
la vida como un circo en la carpa de otras en la boca
de otros
tierra con terciopelo el salario del tiempo
río revuelto y tarde
puede que todavía quepa más
III
lo que duele es la búsqueda
ese tramo infinito clavado a su lugar
¿y toda la aventura fue cruzar un pasillo dos baldosas
tres pasos?
tierra con terciopelo mi equipaje
el corazón perdido en el error
suelta la permanencia en la vida de otros en la ilusión
de otros
no es para chicas malas el jardín
nosotras vamos por el pétalo negro por su tallo de
fuego
no es para chicas malas bordar una inicial
nosotras vamos por el filo
nada es tan perdurable en la suma del tiempo
es en la fe del salto cuando se abre la red
voy por la nervadura en la fragilidad
por el cardumen rojo pagué el precio
ahora voy por todo
(de su libro "Ripio")
21 de julio de 2009
18/07/2009
El poeta madrileño, Jesus Malia Gandiaga, de visita en Argentina,
compartiendo almuerzo y lecturas con escritores de Gral. Rodríguez.
Maximiliano Sacristan, cristina Samaniego, María Laura R. Días,
Mauricio Kaplán, Horacio Pizzurno, Santiago Pertierra, María Eugenia Cosme,
Mónica Angelino, Alicia Slotnicks,Mirna Santillán, Jesús M. Gandiaga.
Jesús M. Gandiaga, Eduardo Espósito, María E Cosme
Jesús y Mónica
Poema sin título leído por Jesús
no me quieras mentir zenon amigo
la flecha oradara mi corazon
por mas infinutud de infimos trayectos que ha de cubrir
(de su libro "la cinta de moebius" copiado
respetando la gramática del escritor)
17 de julio de 2009
14 de julio de 2009
10 de julio de 2009
Monica Angelino
Batalla
Vuelve en sueños
daltónicas alegorías
desmienten
la razón de la vigilia
mariposa azul de uñas esculpidas
capelina al viento
provocando al toro del destino
camino de dios al ateismo
minotauro al final del laberinto
..........Y yo
.....s i n
............h i l o.
4 de julio de 2009
Alfredo Palacio - Rep. Argentina
NO BASTA CONFINAR EL DESALIENTO
.
.
a los ángulos de la noche
.
es imprescindible
.
la claridad y sus riesgos
.
………………………..penetrar el vacío
.
…………………………..como una marea caliente.
.
Que la luz y las sombras
.
descubran otro idioma
.
…………………………..sin huecos ni nostalgia.
.
……………………………………………………..Algo
.
………………………………………..más acá del desconcierto.
(Del libro "Filamentos")
2 de julio de 2009
Cristina Samaniego - Rep. Argentina
PACO
De un cielo de papel
a los sofocantes túneles del subte
Quiebra sus alas
contra los barrotes de la indiferencia
sin entender.
Entre valles de meteoros
resurge su grito afónico
como una melodía oscura
liberada desde el fonógrafo del tiempo
Los peldaños de hierro del ascenso
lo llevan
al foso de las entrañas,
oscilando
entre lo fútil y lo ambiguo
Partida una alcantarilla
entre polvo de cicatrices
revela desde el fondo
el dibujo de su vuelo
Fagocitado primero
parido después
abre sus ojos
al fin de la vida.
Eduardo Espósito - Rep. Argentina
Cuerpos dispersos
A Philip J. Farmer
Los muertos tienen sed
Necesitan de lágrimas para humectar su inexistencia
De lluvias fraudulentas
anegando las pozas donde dicen dormir
Acaso mienten
Les falta el agua para el viaje
las cantimploras del recuerdo
con que los convertimos en estampas
de las que no salen más
Son la orilla contenida de la resignación
Por vida pagan vida
Un escaso salario sin futuro
Los muertos tienen sed
Nunca pasan dos veces por la misma experiencia
por temor a la seca que los convierte en polvo
Gustosos abandonan a esta especie
que los sigue regando de memoria.
Castidad
A Marité Arias
Monedas de carne en la ranura
Centavos de amor como limosna
Reír sobre la leche derramada
Oír el ruido de rotas caderas
Eso es todo
Lo que fue lamido por los galgos
Cierta postrer migaja repudiada
Y ese hueco sin llave
con su luz de otros días.
Cesar Vallejo - Perú
Los heraldos negros
Hay golpes en la vida, tan fuertes…!Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma… ¡Yo no sé!
Son pocos; pero son… abren zanjas obscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez, los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre…Pobre…pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!